lunes, 9 de febrero de 2015

SOY UN PERRO














¿NOS CONOCEMOS?

MIS VIRTUDES
MIS DEFECTOS










VIRTUDES DE
 DEFECTOS DE











MEJORAR LA AUTOESTIMA

PASOS PARA MEJORAR LA AUTOESTIMA:
Si quieres mejorar tu autoestima, aquí tienes algunos consejos para empezar:

Ø  Deja de tener pensamientos negativos sobre ti mismo. Si estás acostumbrado a centrar la atención en tus defectos, empieza a pensar en aspectos positivos que los contrarrestan. Cuando te des cuenta de que estás siendo demasiado crítico contigo, contrarréstalo diciendo algo positivo sobre ti mismo. Cada día anota tres cosas sobre ti que te hagan feliz.
Ø  Ponte como objetivo el logro en vez de la perfección. Algunas personas se acaban paralizando debido a sus ansias de perfección. En lugar de frenarte con pensamientos como: "No iré a la audición de la obra hasta que haya perdido 5 kg", piensa en qué eres bueno y en las cosas con las que disfrutas, y ve a por ellas.
Ø  Considera los errores como oportunidades de aprendizaje. Acepta que cometerás errores porque todo el mundo los comete. Los errores forman parte del aprendizaje. Recuerda que las aptitudes de una persona están en constante desarrollo, y que cada uno sobresale en cosas diferentes —es lo que hace interesante a la gente.
Ø  Prueba cosas nuevas. Experimenta con diferentes actividades que te pongan en contacto con tus aptitudes. Luego siéntete orgulloso de las nuevas habilidades que has adquirido.
Ø  Identifica lo que puedes cambiar y lo que no. Si te das cuenta de que hay algo tuyo que no te hace feliz y puedes cambiarlo, empieza ahora mismo. Si se trata de algo que no puedes cambiar (como tu estatura), empieza a trabajar para quererte tal y como eres.
Ø  Fíjate metas. Piensa en qué te gustaría conseguir y luego diseña un plan para hacerlo. Atente al plan y ves anotando tus progresos.
Ø  Siéntete orgulloso de tus opiniones e ideas. No tengas miedo de expresarlas.
Ø  Colabora en una labor social. Dale clases a un compañero que tiene problemas, ayuda a limpiar tu barrio, participa en una maratón benéfica por una buena causa o hazte voluntario de alguna asociación. Sentir que aportas algo y que se reconoce tu ayuda hace maravillas para aumentar la autoestima.
Ø  ¡Haz ejercicio! Mitigarás el estrés y estarás más sano y más feliz.
Ø  Pásatelo bien. ¿Te has encontrado alguna vez pensando cosas del estilo de: "tendría más amigos si estuviera más delgado/a”? Disfruta pasando tu tiempo con personas que te importan y haciendo cosas que te gustan. Relájate y pásalo bien —y no dejes tu vida en suspenso.

CON UNA BUENA AUTOESTIMA TENDRÁS…:
Ø  Mayor aceptación de ti mismo y de los demás.
Ø  Menos tensiones y mejor posición para dominar el estrés.
Ø  Una visión más positiva y optimista respecto a la vida.
Ø  Una buena aceptación de las responsabilidades personales y la sensación de poseer un mejor control de las cosas.
Ø  Más independencia.
Ø  Mejor capacidad de escuchar a los demás.
Ø  Un mayor equilibrio emocional.
Ø  Disfrutarás de las situaciones sociales, pero también de la soledad.
Ø  Una mayor autoconfianza, más humor y creatividad.
Ø  Menos temores ante los riesgos y fracasos, que se convertirán en oportunidades, retos, experiencias.
Ø  Un aumento de la capacidad de expresar los sentimientos.
Ø  Desaparecerán los sentimientos negativos como la envidia o el rencor.
Ø  Tendrás una mayor ilusión, motivación, entusiasmo y capacidad para disfrutar de los grandes y pequeños placeres de la vida.


LA SEGURIDAD DE SABER QUIÉNES SOMOS



Cada uno de nosotros es un ser único y especial. Nos gustan determinadas cosas, tenemos sueños y esperanzas, algunos miedos, ciertas ideas.
No hay dos personas iguales. Algunas son petisas, otras altas, unas flacas, otras gordas. Hay gente que tiene muy buen humor y otra que no se ríe nunca. Más allá de las diferencias, todos, absolutamente todos, tenemos los mismos derechos ¿Uno de los más importantes? El de elegir quién queremos ser. Poder ser capaces de construir nuestro camino en la vida y recibir apoyo y respeto de los demás.

LA AUTOESTIMA

La autoestima es como una serie de imágenes que cada uno lleva consigo, una colección de fotografías que muestran cómo nos vemos. Estas instantáneas las juntamos desde que somos muy chiquitos, cuando ya entendemos que somos seres separados de los adultos que nos rodean. A medida que crecemos construimos una idea de quiénes somos. La autoestima es, justamente, la forma en la que nos vemos y cómo nos sentimos con respecto a esa imagen. Claro que esa visión no siempre es constante. A veces estamos muy conformes con nosotros mismos, y otras no tanto. Pero si nuestra autoestima es positiva nos sentiremos bien con lo que somos, pese a que no seamos perfectos. Es que aunque nadie lo sea, todos somos valiosos. Saber eso nos fortalece y anima a cambiar y mejorar. Podemos respetarnos y querernos, y recibir el respeto y el amor de los demás, porque estamos seguros de que lo merecemos.

CARTA A MIGUEL

Quilmes, 10 de octubre de 2014
Querido Miguel:

      Estoy hecha un desastre y quisiera que me escuches durante un rato, por eso te escribo. Pensarás que soy una caradura, que sólo me acuerdo de vos cuando hay problemas, pero ¿qué hago? ¿me la aguanto yo sola...? Me siento mal, no sé qué me pasa. Vos sabés que no siempre me he gustado a mí misma; que soy bajita, que no me gustan mis piernas... y ahora el acné que me ha declarado la guerra. Los amigos me dicen que soy tonta, que tengo un pelo y unos ojos muy bonitos... pero yo me veo horrible. Pero me veo hecha un desastre, no sólo físicamente, sino en todo. Los estudios, mal. Estoy desaprobando casi todas las materias aunque me estoy matando, y veo que gente como Érica, que joroba todo el día, después aprueba como si nada. A los exámenes voy derrotada, convencida de que saldré mal. ¡Uf!
     Y se junta todo, Miguel; con las amigas, también mal; estoy incómoda, como si tuviera la impresión de que estorbo. El colmo ha sido lo de Juanjo: llevábamos tres meses saliendo, y ahora cortamos y me siento muy mal porque la culpa fue mía. He llevado la situación a la ruptura porque, en el fondo tenía pánico, no me veía capacitada para hacerlo feliz, sabiendo además lo que Juanjo vale...
     Mal, Miguel, estoy mal. Lo único que quiero es encerrarme en casa y no pisar la calle. El otro día vino Susana; hablamos de lo de Juanjo. Ella estaba animada. Colabora como voluntaria en un comedor comunitario. Me sugirió que yo también lo haga, pero ¿puedo yo ayudar a alguien? Decime, Miguel, ¿qué me pasa? ¿De verdad soy tan desastre? ¿Puedo yo ser útil a los demás?

     Un beso, Lucía